Volátil como la arena y el mar

Recuerdo haberle dicho que se cuide mucho y agradecerle, mientras intentaba abrazarlo y no caer en mi estúpido impulso de demostrarle cariño o algo que se le pareciera. Y así se fue, se fue con un “me encantaría volverte a ver”, perdido en mis labios, lo vi pasar desde el balcón de la habitación dirigiéndoseSigue leyendo “Volátil como la arena y el mar”

¿Miedo?

Sus sentimientos estaban guardados, empezó a cuidarlos, a no exponerlos, pensando de una manera más racional. Creo que transformo sus sentimientos, en algo que quizá sea miedo, esa clase de miedo que hace temblar las rodillas, entrecorta la garganta y pone en duda las decisiones tomadas. Algo que no es impermeable, que es sumamente vulnerableSigue leyendo “¿Miedo?”